Monty Hall del destino – puerta III

Miró por el ojo de la cerradura de la última puerta. Sin embargo, el presentador la interrumpió tendiendo una cortina por encima de la abertura. Se dirigió a la concursante con aire socarrón:

– Bueno, bueno. Aquí estamos. ¿Estás preparada para la última puerta?

– Claro, claro. – Asintió la concursante con normalidad.

– Tal y como quedamos en nuestro último programa, hemos preparado una puerta para cumplir ciertos objetivos. Nos pediste conciliación laboral y familiar y lo hemos conseguido para esta opción. Sin embargo, hay un pequeño precio a pagar por ello. – Remarcó estas últimas palabras y dejó caer el discurso en el silencio más absoluto para crear expectación.

La concursante se removió inquieta. Sabía que no podía confiar en esta gente para nada y que con tal de dar espectáculo y sobretodo de darle una lección por marisabidilla, serían capaces de meterla en problemas. ¿Qué habían hecho esta vez? Estaba más que preocupada. Se sentía atrapada.

Cuando el presentador estuvo seguro de que controlaba la situación volvió a atacar:

– Como no quisiéramos que te arrepintieses del contenido de esta tercera elección, te propongo un trato. ¿Qué te parece olvidarnos del riesgo asociado a esta puerta y volver a la primera de todas?

– Pues no sé, así sin más, no veo qué podría salir mal.

– Venga, te voy a dar una pequeña ayuda, unas pistas. Detrás de esta tercera puerta te esperan la soledad y la austeridad.

“Pero, ¿porqué me tienen que hacer pasar por esto así sin más?” se dijo la concursante.

– Déjame pensar un momento, por favor. – respondió mientras se concentraba en lo que de verdad quería.

– Te acuerdas de la primera puerta, ¿verdad? No te pareció tan terrible como la segunda, si no me equivoco.

– Lo cierto es que estaba muy bien. Tenía un trabajo apasionante, un futuro de éxito y una gran satisfacción con mi disciplina personal. Pero me gustaría tener una familia y a ser posible, poder pasar tiempo con ellos.

– Podrías haber tenido esta familia más adelante en la primera opción de los destinos propuestos. Siempre estás a tiempo de hacer tus sueños realidad con una infraestructura como la que te describimos allí.

– Sí… Aunque en ese futuro también estaba la idea de que yo no iba a encajar con el entorno, ¿sabes? Yo no soy como la gente con la que me iba a rodear desde ese momento.

– Ya veo. – La invitó a continuar el presentador.

– Es como si estuviera sola, aunque rodeada de aquella gente.

– Entonces, ¿qué decides?

La concursante se tomó unos segundos que parecieron vidas enteras y finalmente se decidió:

– Voy a por la tercera.

– ¿Sí? ¿Estas segura? ¿Renuncias a las otras dos puertas definitivamente?

– Sí, creo que hay que conocer esto que tenéis preparado. – “Además, siempre puedo decir que no acepto el premio”, pensó la concursante.

– ¡Pues adelante con la apuesta! – la voz del presentador se escurrió debajo de su sonrisa de cristal, como movido por la ventrílocua realizadora.

Miró finalmente por la cerradura. Esta vez la puerta se abrió y al pasar se encontró a sí misma en una playa inmensa de arena fina bajo sus pies rodeada de riscos. En el perfil de uno de ellos se escondía un pueblo de unas cinco casas del que salía un camino hacia la costa. La playa estaba desierta y únicamente había un bar entre palmeras a la sombra justo delante de la pendiente de piedra. En ese momento, una tortuga marina salió del agua y simplemente se puso a su lado. Mientras la acariciaba, un hombre bajó por el camino y se dirigió al bar. La tortuga emprendió la misma dirección, así que ella se decidió a ir hasta allí también. El hombre la reconoció y se dirigió hacia ella:

– Buenos días y bienvenida.

– Buenos días. – Respondió un tanto insegura.

– Soy Ramón y seré tu nuevo jefe en un proyecto de ecología marina: analizarás las poblaciones de cetáceos de la zona, mayormente delfines, para la universidad de la capital.

No entendía qué había de malo en este destino. Lo veía claramente perfecto.

– Aquí no tenemos dinero para pagarte un sueldo entero, pero tú y tu familia podéis vivir en las instalaciones del rescate de tortugas sin pagar alquiler y te traeremos provisiones una vez a la semana. El barco quedaría a tu disposición para ir al pueblo de al lado, a dónde llega la carretera. Si tenemos suerte y los resultados funcionan como pretendemos, muy probablemente podremos alargar el proyecto bastantes años y llevar los datos para analizar en la capital. Nunca serán un éxito científico, pero siempre será una contribución altruista a la humanidad.

En ese momento vio a su compañero en bañador salir del bar con dos cervezas bien frías en la mano y una sonrisa sincera enmarcando los ojos de aventura más vivos y penetrantes que ella había visto jamás.

– ¡Cariño! ¡Yo también había escogido este destino!

Entre besos y carcajadas se metieron en el bar dónde encontraron al presentador y a la realizadora en un rincón, viviendo su idilio particular.

La alegría y el amor lo invadieron todo.

FIN

Esquema del problema de Monty Hall, traducido al castellano por la Associació de Biotecnòlegs de Catalunya.

En portada: Foto por Rob Bendall (For more information, see my userpage…), Attribution, Link

Ejercicio de escritura 0015: El ojo de la cerradura

Lee la puerta I aquí.

Lee la puerta II aquí.

4 comentarios en “Monty Hall del destino – puerta III”

    1. Gracias por el comentario. La verdad es que lanzarse da vértigo! Pero sí, hacer lo que uno siente vale la pena a la larga, aunque haya que hacer sacrificios. Y escribir es más fácil que vivirlos, eso también. Gracias por pasarte por aquí y buen fin de semana!

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    1. Hola Galaxi, gracias por pasarte por aquí y comentar. La verdad es que sí, un poco más o menos hay decisiones claras, entre lo malo y lo peor o lo menos malo. Pero cuando lo que te espera detrás de cada decisión tiene un lado bueno siempre y otro malo, ahí ya es más difícil acertar. Y la tercera puerta la cambié varias veces, me costó encontrar una situación idílica. Me alegro de que te haya sorprendido. Espero que tus decisiones te hagan llegar a donde quieres. Un saludo y buen finde!

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